¿Mi hij@ come mucho azúcar?

Escrito el 19/11/2024
COLEGIO SALUDABLE


Consumir azúcar es fundamental para activar nuestro metabolismo siempre y cuando provenga de las frutas y alimentos naturales no procesados. El problema que sufre la humanidad en la actualidad con este producto es que se ha descontrolado su consumo.

Consumir azúcar es fundamental para nuestro organismo siempre y cuando provenga de las frutas y alimentos naturales no procesados. El problema que sufre la sociedad en la actualidad es que se ha descontrolado el consumo de azúcares añadidos.  El azúcar existe de manera natural en las frutas, los vegetales y la leche, donde se encuentra combinado con fibra, grasa y/o agua, lo que reduce la velocidad de su absorción y atenúa su impacto metabólico. Sin embargo en los productos industriales aparece como azúcar libre o añadido, especialmente en los refrescos, muchos zumos y en casi todos los productos envasados ultraprocesados. Este tipo de azúcares son refinados y sus efectos en nuestro organismo son bien distintos que el naturalmente presente en los alimentos.


"Los expertos aseguran que un niño antes de los 10 años ya ha consumido tanta azúcar como para afectar su organismo y desarrollar enfermedades futuras como diabetes".

La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda no consumir más de 24 gramos de azúcar añadida por día, lo equivalente a 6 cucharaditas,  mucho menos de lo que contiene una lata de gaseosa. Sin embargo, estudios de investigación como el estudio ANIBES en 2017, recogió que el consumo de azúcares totales en edades comprendidas entre 9 y 12 años alcanza los 91,6 gr al día.

Este estudio calculó que de los 91,6 gr de azúcar que se consumen al día, 42,9 gr son intrínsecos, es decir, los propios del alimento, por ejemplo el que compone la fruta o las verduras sin haber sido procesadas ni manipuladas. Por otro lado tenemos que 48,7 gr se corresponden a los azúcares añadidos. Estos son los que se añaden a los alimentos y bebidas durante la manipulación o procesado.

Los expertos aseguran que un niño antes de los 10 años ya ha consumido tanta azúcar como para afectar su organismo y desarrollar enfermedades futuras como diabetes. 

Por desgracia, parte de los azúcares que se consumen hoy están "ocultos" en los alimentos procesados que generalmente no se consideran dulces, de ahí que su consumo no es advertido por la población. Por ejemplo, hay salsas de tomate que contienen alrededor de 4 gramos de azúcares libres por cucharada, o una lata de refresco azucarado contiene hasta 40 gramos (alrededor de 10 cucharaditas) de azúcares libres.

Los grupos de edad más propensos a exceder la recomendación de la OMS eran el de los niños (9-12 años) y el de los adolescentes (13-17 años). Según el estudio científico ANIBES, se requieren esfuerzos urgentes para mejorar la calidad de la alimentación diaria en las poblaciones más jóvenes donde sus patrones y tendencias son motivo de preocupación, ya que los niños son una población especialmente vulnerable a los efectos del alto consumo de azúcar añadido. El consumo de azúcares añadidos está altamente asociado con aparición de caries y de la pérdida de piezas dentales así como con un incremento de la obesidad y la diabetes infantil.

Otro de los efectos más importantes, pero menos conocido, del consumo de productos azucarados desde las edades más tempranas es la profunda perturbación del sistema sesorial. La conducta alimentaria está impulsada por hormonas y neurotransmisores cuya acción fisiológica se ve afectada por la ingesta excesiva de azúcares estimulando el consumo independientemente de las necesidades energéticas del organismo. Además, si los niños se acostumbran a los sabores dulces intensos, más tarde resultará más dificil que acepten otros sabores tal como existen en la naturaleza (neofobia alimentaria).

Por ello es muy importante revisar cuanto azucar libre estamos consumiendo y leer el etiquetado de los alimentos para tener más información sobre los productos que compramos. Os recomendamos https://www.sinazucar.org/  , un proyecto artístico donde a través de fotografías muestran la cantidad de azúcar que tienen en su composición algunos productos consumidos habitualmente. Seguro que os impactará.